En la última década, la nutrición ha dado un salto cuántico, hace tan sólo unos años, el estigma de la nutrición era que los especialistas en esta área, en particular, los nutriólogos clínicos, sólo funcionaban para adelgazar, personas, considerando sus servicios como estéticos o cosméticos.
Hoy se sabe que la correcta alimentación juega un papel fundamental para sostener la salud y la calidad de vida de manera integral.
Los nutriólogos, no hacemos dietas, no contamos calorías, no adelgazamos gente… Los nutriólogos funcionales, hemos comprendido la importancia del trabajo multidisciplinario con otras áreas, tomando en cuenta que la nutrición va mucho más allá de sólo lo que nos llevamos a la boca.
Hoy se sabe que las hormonas sostienen al metabolismo y que el cortisol, que es la hormona de la sobrevivencia y del estrés, inflama, no solamente al cuerpo, sino también a los órganos, causando enfermedades crónico-degenerativas, autoinmunes y neuropatías.
El cortisol es segregado por nuestro propio cuerpo, como una respuesta a la sobrevivencia al estrés metabólico, al cual es sometido el organismo al tener que sobrevivir a la cantidad excesiva de químicos, al que todos los días está expuesto:
El cigarro, las drogas, químicos en los desodorantes, shampoos llenos de parabenos, barnices de uñas, tintes de cabello, perfumes y muchos más productos cosméticos de uso diario, además del consumo excesivo de alimentos ultra-procesados como embutidos, enlatados, refrescos y la cantidad de productos químicos que estos contienen.
Todo lo anterior, aunado al estrés de la vida misma, donde tenemos que sobrevivir a los problemas personales, familiares, políticos, del trabajo, con la pareja, las preocupaciones de los hijos, la incertidumbre del país y las noticias sangrientas con las que somos bombardeados todos los días, hace que la segregación de cortisol, sea crónica, causando inflamación en articulaciones y órganos, como lo son la suprarrenales, que son las encargadas de segregar la testosterona y los estrógenos, haciendo un desajuste hormonal y provocando el desplume del metabolismo, trayendo consigo no solamente como consecuencia, obesidad, sino también hígado graso, problemas cardiovasculares, resistencia a la insulina, desequilibrios en la tiroides y mucho más.
El papel del nutriólogo ahora forma parte fundamental de la práctica médica interdisciplinaria, pues la nutrición, no solamente cuida lo que comemos, sino también lo que escuchamos lo que permitimos, a quienes frecuentamos, los libros que leemos, los podcasts, que escuchamos, y el entorno en el que nos desenvolvemos, todo esto nutre o desnutre a las personas.
Hoy se sabe que el intestino es el segundo cerebro, pues es justo en este sitio del cuerpo donde se encuentra el microbioma, donde tenemos la microbiota, encargada de seleccionar de manera asertiva los nutrimentos que pasan o que no pasan al torrente sanguíneo para ser transportados a su destino final que son las células, cuando esta Microbiota está contaminada, inflamada o lastimada, deja pasar metales pesados y tóxicos al cuerpo.
La salud intestinal, ahora es parte fundamental del cuidado de los nutriólogos, por medio de un consumo óptimo de fibra, probióticos y prebióticos, asimismo, cuidando la acidez del microbioma para que las bacterias encargadas de ser selectivas funcionen de manera adecuada y puedan mantenerse en el ambiente adecuado que se ha creado.
De nada sirve que tome suplementos o complementos, tengas una correcta alimentación, hábitos en horarios, y cuides la calidad de lo que consumes si tu intestino está alterado, no absorbe los nutrimentos y los excreta en las heces fecales.
La nueva era de la nutrición incluye el conocimiento de complementos y suplementos y su correcto uso para las diferentes etapas de la vida, para las diferentes actividades de cada individuo, así como cubrir las deficiencias que se pueda tener en el organismo, siempre basadas y respaldadas por estudios clínicos, hoy en día, nadie te puede dictaminar un régimen de alimentación, si no tiene como base tus análisis personales que estén indicando tu estado de salud.
Estamos iniciando el año y uno de los propósitos número uno que tenemos las personas, es querer mejorar nuestra apariencia física, pero no descuides tu salud, a cambio de la falsa promesa de estar mejor, acércate un profesional, que esté actualizado, que integre otras disciplinas, y que te asesore de cómo alcanzar los objetivos de una manera profesional.
Los nutriólogos no hacemos dietas, los nutriólogos te enseñamos a comer, para que puedas tener un sistema de nutrición sostenible, no solamente para una temporada, sino para el resto de tu vida.
¿Y tú, sigues queriendo hacer dietas de moda?